De vacaciones

james purefoy beach

Pero no como el señor de la foto, no, ya me gustaría a mí.
Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí, así que tengo muchas cosas que contar. Lo malo es que la mayoría se quedarán en el tintero puesto que los tres párrafos que estoy dispuesta a escribir no creo que den para mucho. ¿Qué os parece si dividimos la información en tres bloques?

Empezaré hablando del título del post. Ya han terminado las clases y por lo tanto eso significa que tengo casi tres semanitas largas para hacer lo que me de la gana, al menos en un principio. Debería ponerme a estudiar para los exámenes que justamente tengo una semana después de la vuelta a la universidad el 11 de enero, pero va a ser que por ahora, voy a mantener los apuntes lejos de mí (como todos los años). Lo que sí es seguro es que no los cogeré hasta después de año nuevo. Por ahora, ocupo mi tiempo actualizando la web de James Purefoy, yendo al gimnasio y viendo capítulos de algunas series que he ido dejando. Sin embargo, esto puede verse interrumpido por un viaje a Madrid que tal vez haga en los próximos días para estar con la familia y despejarme un poquito. Y digo “tal vez” porque el personal aquí está para que le echen el pan desde lejos… Ya veremos cómo acaba esto, pero si voy, no dudéis en que os contaré todo y pondré fotitos en el Tuenti este que tanto os gusta.

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Volviendo a las andadas

Por aquí, quiero decir, que hace ya décadas que no actualizo el blog. Han pasado muchas cosas desde mi última vez: me saqué elcarné del coche (por fin), España ganó la Eurocopa de fútbol, empecé mis clases de programación en Cádiz y pusimos entre Moi y yo una nueva Galería para la web de James Purefoy, que por cierto, ha quedado muy chula. :D

Estas son las cosas buenas que me han pasado, pero las cosas no-tan-buenas, también han hecho acto de presencia. Si alguna vez creí que existía la amistad verdadera (aunque fuera minúscula), ahora sí que ya no lo creo, casi en su totalidad, o al menos no dentro de mi círculo. El año pasado perdí una amistad que me dejó descolocada, y ahora estoy a punto de perder otra (si no lo está ya) por gilipolleces, malentendidos, arrebatos de niño pequeño, etc. Una compañera/amiga me dijo el otro día acerca de un amigo… “Bueno, al menos te queda él, ¿acaso no es un buen amigo? ¿No te lo ha demostrado?”. Cierto, lo es y lo ha demostrado, y mucho, pero eso mismo pensaba yo de… otras personas y que me han fallado o nos hemos fallado mutuamente con el tiempo… Otro motivo que me hace pensar que todo se basa en una hipocresía son las frasecitas de los malditos ‘nicks’ que me ponen algunos en el ‘messenger’, muchos “te quiero” para personas que se acaban de conocer y “mucha mierda” para los que llevan años y años contigo apoyándote y ayudándote en todo lo que pueden. No queda más remedio que luchar por seguir conservando lo poco que te va quedando e intentar forjar nuevas y fuertes amistades que llegan. ¿No?

En estado crítico

Así estoy yo ahora, más o menos. Me llueven los problemas, las preocupaciones y las presiones. LLevo unos días reflexionando sobre mi vida. Lo que hago, dejo de hacer, lo que me pasa y lo que debo hacer de aquí en adelante. Y tristemente, muchas veces no le veo mucho sentido a mi vida. Ya sé que es una tontería pero… es así como me siento. ¿Es así como se siente todo adolescente al que se le rompe la ilusión de la vida feliz y cómoda? Realmente, no lo sé y quiero pensar que esta visión tan negativa de la vida pronto se me pasará.

Como dice el título de la entrada, me encuentro en una especie de estado crítico. No paro ni un momento, no tengo paz (discusiones en casa), me siento muy presionada con los estudios y lo que me pide la gente y también veo que estoy cayendo en un vacío que poco a poco me está haciendo sufrir cada vez más. Además, tengo miedo de muchas cosas… y sobre todo de una que desde hace meses me tiene muy preocupada, aunque lo llevo arrastrando desde hace tres años…. Anímicamente, estoy como una mierda. Y yo me pregunto el por qué de mi situación. Yo veo a gente de mi edad disfrutando la vida, “felices”. ¿Por qué yo no? ¿Por qué siento que no estoy aprovechando la vida? Siento que me falta algo. Alguna pieza no está encajando bien. Y no sé cuál es.

Dejando mis depresiones aparte. El pasado lunes recibí el ejemplar de Vogue’s Men de mi amiga al otro lado del atlántico. Mala semana para ello, porque ni siquiera he saltado en la cama de alegría, como debería haber hecho.

James Purefoy