En estado crítico
Así estoy yo ahora, más o menos. Me llueven los problemas, las preocupaciones y las presiones. LLevo unos días reflexionando sobre mi vida. Lo que hago, dejo de hacer, lo que me pasa y lo que debo hacer de aquí en adelante. Y tristemente, muchas veces no le veo mucho sentido a mi vida. Ya sé que es una tontería pero… es así como me siento. ¿Es así como se siente todo adolescente al que se le rompe la ilusión de la vida feliz y cómoda? Realmente, no lo sé y quiero pensar que esta visión tan negativa de la vida pronto se me pasará.
Como dice el título de la entrada, me encuentro en una especie de estado crítico. No paro ni un momento, no tengo paz (discusiones en casa), me siento muy presionada con los estudios y lo que me pide la gente y también veo que estoy cayendo en un vacío que poco a poco me está haciendo sufrir cada vez más. Además, tengo miedo de muchas cosas… y sobre todo de una que desde hace meses me tiene muy preocupada, aunque lo llevo arrastrando desde hace tres años…. Anímicamente, estoy como una mierda. Y yo me pregunto el por qué de mi situación. Yo veo a gente de mi edad disfrutando la vida, “felices”. ¿Por qué yo no? ¿Por qué siento que no estoy aprovechando la vida? Siento que me falta algo. Alguna pieza no está encajando bien. Y no sé cuál es.
Dejando mis depresiones aparte. El pasado lunes recibí el ejemplar de Vogue’s Men de mi amiga al otro lado del atlántico. Mala semana para ello, porque ni siquiera he saltado en la cama de alegría, como debería haber hecho.
