“Mi alma está maldita…”

El 1 de enero se estrenó en España la nueva película de James Purefoy, ‘Solomon Kane’, basada en los relatos del escritor americano Robert E. Howard, mundialmente conocido por ‘Conan’, ‘Kull el conquistador’, ‘Solomon Kane’ y otras obras quizá de menos importancia. Y por supuesto como buen servidora yo fui a verla.
Empezaré diciendo que los relatos de Kane se publicaron entre la segunda y tercera década del siglo pasado, donde se relatan las aventuras exóticas de un inglés puritano vengativo y solitario llamado Solomon Kane y que combate el mal reencarnado en todas sus formas posibles, donde lo sobrenatural está siempre presente. Alto y fuerte, de rostro pálido y ojos gélidos. Vestido de negro como los puritanos, un sombrero y una capa. Equipado con dos pistolas, una espada y a veces un arcabuz, vivirá tenebrosas aventuras por Europa y África. Es sin duda el mejor héroe de espada y brujería de todos los tiempos.
La película no está basada directamente en esas aventuras, sino que su guionista y director, Michael J. Bassett (fan reconocido de Howard y SK) se tomó la “libertad” de crear un guión original contando el origen del personaje, algo que Howard nunca explicó, y que ha servido como argumento para esta primera película del puritano. Es cierto que no es una adaptación completamente fiel pero sí que tiene en todo momento la esencia del personaje, su fantasía, su oscuridad, su mundo. Me parece que todo está fielmente recreado y es una adaptación más que digna, una de las mejores que se han hecho en los últimos tiempos.
La sinopsis es la siguiente: En la Inglaterra del siglo XVI, Solomon Kane es un sanguinario asesino que libra guerras por todo el mundo en nombre de su país. Una maldición demoníaca parece perseguirle desde que saqueó un castillo en el norte de África, así que decide redimirse de sus pecados y consagrarse a la vida espiritual. Sin embargo, cuando unos guerreros capitaneados por un jinete enmascarado asesinan a sus amigos y raptan a su hija, Kane volverá a las armas, convertido en un vengador contra las fuerzas del mal.

La primera mitad de la película es espectacular, con momentos realmente intensos y brillantes. La fotografía, el decorado y la sensación de estar en aquellos tiempos de oscuridad es realmente sobrecogedor. Es como si estuvieras bajo la continua lluvia embarrándote en fango y el frío te atravesara los huesos. Es una película dura, brutal, en donde la sangre y la violencia no se maquillan. Los efectos especiales son realmente buenos; ni escasean ni tampoco se abusa de ellos, están donde tienen que estar.





