¡Ser bueno es de gilipollas! A esa es la conclusión a la que he llegado después de unos días de reflexión. Siendo bueno sólo te llevarás “navajazos” de la gente. ¡Odio haber nacido bueno! Desearía no ser bueno con las chicas, desearía no ser bueno con l@s clientes, desearía no ser bueno con mis amigos [...]
